Para la entrada de hoy, he considerado el interés de estudiar 4 propuestas sobre el mismo tema pero desde diferentes puntos de vista. ¿Se puede garantizar la privacidad en una casa de cristal?

Una de las grandes obsesiones de arquitectos, interioristas y por supuesto pintores es difuminar los límites entre el interior y el exterior.

Desde la óptica arquitectónica hay varias formas y niveles de abordar esta problemática como la creación de jardines interiores, ampliar los ventanales o la apertura total del cerramiento.

Introducción

Al contrario de lo que pueda parecer, el material más importante en estas construcciones no es el vidrio. Es la luz natural. Cuanta más luz entra en el interior, más parece integrarse éste en el entorno.

Hay que tener también en cuenta que ciertos materiales nos dan una sensación fría mientras que otros nos dan una sensación cálida aunque no estemos en contacto directo con ellos. Como ejemplo de los primeros tenemos el vidrio o el metal y de los segundos la madera o la lana.

Es precisamente el vidrio, material frío, el que da lugar a la entrada de hoy como protagonista indiscutible.

La Casa Farnsworth. Una vivienda para no ser vivida

Edith Farsnworth era una doctora en medicina de prestigio que fue nominada al Nobel en varias ocasiones. Mies Van de Rohe un arquitecto ya conocido como abanderado del ‘estilo Internacional’ junto a Gropius y Le Corbusier.

Se conocieron en una cena. Ella necesitaba un retiro para descansar. Lo que él buscaba era publicar un manifiesto sobre la nueva arquitectura.

La privacidad en la Casa de Cristal proyectada por Mies van der Rohe era inexistente
Casa Farnsworth 1946-1950. Créditos: Victor Grigas

El resultado fue la primera casa de cristal contemporánea. Un contenedor con la envolvente de vidrio y un espacio interior diáfano es a rasgos generales en lo que derivó la vivienda.

Creo que la casa habla por sí misma

Mies Van der Rohe

Se conoce que durante la planificación el arquitecto desoyó las preferencias de su clienta e impuso su lema ‘Menos es más’ hasta las últimas consecuencias.

El contenedor se había construido y Farnsworth contemplaba cómo su refugio de fin de semana, se había convertido en su ‘escaparate de fin de semana’. La privacidad en esta casa de cristal estaba profundamente comprometida.

¡Tendré dos baños pero no un sitio para que duerman los invitados!

Edith Farnsworth

Como decía en la introducción una obsesión de interioristas y arquitectos en este caso, es hacer desaparecer los límites entre el interior y el exterior. La protagonista de esta historia pudo comprobar cómo a veces es mejor mantener esos límites intactos ya que insectos, calor veraniego, frío invernal y miradas curiosas entraban sin control en su sala de estar.

Sin embargo esto no fue impedimento para que la casa se convirtiera en lo que es hoy en día; un referente de la arquitectura contemporánea.

Edward Hopper. El arte de fisgar

Llama la atención que por aquella misma época (años 40), Edward Hopper uno de los grandes pintores estadounidenses pintara ‘Nighthawks’.

Nighthawks 1942

La temática en la obra de Hopper oscilaba entre el American Way of Life, la soledad, la vida en la ciudad y la melancolía. Y como elemento casi omnipresente encontramos un constante interés por la arquitectura la cual utiliza para reforzar el tema tratado en cada lienzo.

Si pudieras resumirlo en palabras, no habría ninguna razón para pintar

Edward Hopper

Pero volvamos a Nighthawks. Con un encuadre de estilo fotográfico se ubica una cafetería de la gran ciudad. En ella aparecen cuatro personajes ‘noctámbulos’ con una expresión postural de desánimo y ensimismamiento.

¿Cómo consigue Hopper esta ambientación que refleja soledad y melancolía? Pues como ya decía antes; el material más importante es la luz (artificial en este caso). Pero no sólo de ella viven sus cuadros ya que se apoyan mucho en la arquitectura. En el caso de este lienzo, gracias al peculiar encuadre, podemos ver que no hay puerta de acceso al interior del local (o de salida).

Edward Hopper nos convierte en observadores que espían a través de la cristalera sin que los protagonistas de la escena se percaten. De alguna forma, ha conseguido que el espectador sea partícipe involuntario de la escena al sentirse un intruso.

Ha conseguido diluir la barrera entre el lienzo y el espectador.

Contemplando ‘Nighthawkers’ puedo imaginar perfectamente cómo se sentía la señora Farnsworth en aquella jaula de cristal construida a la orilla del río Fox.

La Casa del Árbol. La privacidad en la Casa de Cristal

Construida en el año 2018 en Ciudad de México gracias al estudio Broissin.

La casa del árbol es una clara referencia a la niñez, ese momento en el que se empieza a querer un espacio exclusivo al que no puedan acceder los padres. Es decir, un refugio o escondite ¿te suena?

La privacidad es la temática principal para el proyecto de la casa de cristal en el árbol
Créditos: Alexandre d’ la Roche

Broissin hace una reflexión sobre la privacidad y la seguridad tal y como están planteadas actualmente.

Créditos: Alexandre d’ la Roche

Algo como es una casita de juegos hecha para niños que debería ser privada y acogedora (de madera) se convierte en un espacio frío y expuesto (de vidrio).

La Casa espejo. Llega la Reflexión

Con este juego de palabras quería presentar el proyecto llevado a cabo por Tatiana Bilbao en México al igual que la casa del árbol en el año 2016.

Su propuesta consiste en fundirse con la naturaleza pero sin perder privacidad gracias al recubrimiento total de la vivienda con placas reflectantes. Además, la luz natural se introduce sin barreras.

La casa de cristal con acabado espejo garantiza privacidad a los habitantes de su interior
Entrada de la Casa Espejo. Créditos: Rory Gardiner

La impresión desde el interior es la de estar en un invernadero gracias a la visión 360º del paisaje boscoso que la rodea.

Créditos: Rory Gardiner

En el interior abundan las formas orgánicas y los materiales naturales para reforzar la sensación de estar inmerso en el bosque; sin barreras. La arcilla y la madera son materiales fundamentales en este diseño de interiores.

Merece especial atención la preciosa celosía tallada en madera que comparte patrón con las paredes de arcilla. Éstas sirven para aportar sensación de intimidad en el interior y convertirlo en un espacio más cálido y habitable. Me atrevería a decir que se trata de una referencia a algún tipo de patrón prehispánico de la zona.

Patrón coincidente en celosía de madera y pared de arcilla del dormitorio

Imagino que tras este pequeño recorrido sobre las diferentes formas de plantear una casa de cristal, nos hemos hecho ya una idea del papel fundamental que juega la privacidad en nuestras vidas. No en vano, la casa Farnsworth es hoy en día propiedad de la organización National Trust for Historic Preservation en vez de ser de un propietario particular con ansias de habitarla.

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