El origen de la Sala de los Pasos Perdidos. Este evocador nombre hace alusión a un vestíbulo cuya finalidad consiste en ser un lugar de transición donde los pasos se cruzan entre sí para terminar por perderse entre la multitud

La semana pasada he podido irme de vacaciones y tras una visita a Madrid, he podido por fin pisar Andalucía por primera vez.

El destino elegido fue Sevilla y quedé maravillada con el Alcázar. Concretamente hubo dos puntos que me resultaron de gran interés; La Fuente de la Fama y La Sala de los pasos perdidos.

Con respecto al primero, no me extenderé mucho. Se trata de una fuente que pasa desapercibida ya que la mayor parte del tiempo permanece apagada. Sin embargo, a las horas en punto (puntualidad tirando a sevillana), se abren unos pequeños chorros de agua en el nivel inferior que activan unos mecanismos hidráulicos que abren paso a una melodía del siglo XVII.

La existencia de la Sala de los Pasos Perdidos data de la Era Medieval con un gran vestíbulo incluido en el interior del Parlament de París, aunque no se le atribuyó el nombre actual hasta el siglo XVIII.


La Sala de los Pasos Perdidos. El Origen

Buscando información sobre los orígenes del curioso nombre de esta sala, me he encontrado principalmente con tres teorías dominantes.
La primera roza la forma de una leyenda popular mientras que las otras dos tienen bastante credibilidad y lógica y gozan de gran aceptación.

Lost in Translation

El origen de la Sala de los Pasos Perdidos data de la Era Medieval incluida en el interior del Parlament de París, aunque no se le atribuyó el nombre actual hasta el siglo XVIII.

Nos remontamos a la Francia post-napoleónica en la que el país sufre una restauración monárquica. El rey Luis XVIII recupera el trono y disuelve la Cámara (Chambre) de diputados. Acto seguido tiene lugar una reelección. Aquellos que continuaron en el cargo se llamaron ‘pas perdus’ (no perdidos) y aquellos que perdieron su puesto se llamaron ‘perdus’ (perdidos).

En consecuencia, la Cámara de los Diputados (Chambre des députés) pasó a llamarse la ‘Chambre des pas perdus’, la Habitación de los no perdidos.

Así que según esta versión, el nombre de esta habitación tan controvertido se debe a una mala traducción del francés ya que la partícula negativa ‘pas’ y ‘pasos’ se escriben de la misma forma.

Lo que dice el arquitecto

Peter Eisenman (conocido en mi tierra como quien diseñó la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela) es un arquitecto perteneciente a la rama deconstructivista que ha realizado grandes aportes a la arquitectura tanto de manera práctica como teórica.

Entre esas teorías se encuentra la que se refiere a la Sala de los Pasos Perdidos.
Eisenman contextualiza el origen de esta sala en la Francia del siglo XVII y la define como una gran sala en la que los nobles debían afrontar largas esperas hasta lograr ser recibidos por personalidades importantes.
Mientras esperaban, paseaban impacientes de un lado a otro de la habitación dando lugar a esos ‘pasos perdidos’.

El no-lugar

Parafraseando las teorías de Marc Augé, La Sala de los Pasos Perdidos es un espacio de transición entre dos zonas de un interior de usos contrapuestos. Es una habitación sin mayor función que la de ser un lugar de paso, un distribuidor. Un antecedente rudimentario de un no-lugar contemporáneo.

El transeúnte no se detiene en esta habitación, sino que entra en ella con el único objetivo de salir de la misma para llegar a su destino. Por eso suele carecer de mobiliario y comodidades.

Salas de los Pasos Perdidos famosas

Palacio de Justicia de París y el Palacio Borbón.

Ambas ubicaciones se disputan el origen de la expresión Sala de los Pasos Perdidos. El Palacio de Borbón es el lugar en el que se ubica la primera teoría (Lost in Translation) y sede de la Asamblea Nacional.

En esta habitación el Presidente de la Asamblea Nacional culmina su recorrido hasta la Sala de Plenos flanqueado por dos hileras de guardias republicanos que lo reciben al compás de los tambores.
Quizás en este caso su uso se aleje bastante del concepto antes mencionado de no-lugar al ser una sala ceremonial repleta de simbolismo político.

La sala de los pasos perdidos del Palacio Borbón de París
Sala de los Pasos Perdidos en el Palacio Borbón de París

La del Palacio de Justicia es un espacio de transición entre el mundo exterior (lo profano) y el espacio judicial (lo sagrado). Cumple una de las normas no escritas de dicha sala y es estar lo más cerca posible de una escalera además de contar con varias puertas que conducen a diferentes áreas del interior.

Sala de los Pasos Perdidos del Palacio de Justicia de París
Fotograbado de Edouard Baldus. 1870

Alcázar de Sevilla

En el Alcázar de Sevilla (lugar a partir del cual ha germinado esta entrada) era un vestíbulo que separaba las zonas de uso privado de los reyes de las públicas.

Sala de los Pasos Perdidos del Alcázar de Sevilla
Alcázar de Sevilla. Créditos: alcazarsevilla.org

Estación de tren Saint-Lazare. La Sala Contemporánea

Como curiosidad destacaré que esta estación seguramente resulte muy familiar ya que ha sido la musa inerte de una serie de pinturas de Monet.

La Sala de los Pasos Perdidos se encuentra reformada y con una apariencia más próxima a la de un Centro Comercial que a la de un edificio del Siglo XIX.

Con más de 100 millones de pasajeros al año, Saint-Lazare es la segunda estación de tren más importante de Francia y la tercera de Europa. No es de extrañar que la Sala de los Pasos perdidos sea un lugar de encuentro entre pasajeros y acompañantes que pueden amenizar la espera en las más de 80 tiendas que la rodean.

Sala de los Pasos Perdidos de la Estación de San Lázaro. Créditos: SNCF

Créditos fotografía portada: http://paris-bise-art.blogspot.com/

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