La primera vez que oí hablar de la honestidad del material fue en la carrera, hace más de 15 años. En aquel momento no supe ver la conexión pero ¿no existe un paralelismo entre el concepto de la honestidad del material y la frase ‘El medio es el mensaje‘?

Henry Moore, un escultor británico del siglo XX dijo lo siguiente:

…uno de los primeros principios del arte claramente apreciados en las obras primitivas es la honestidad del material; el artista muestra una instintiva comprensión de su material, su uso correcto y sus posibilidades

Henry Moore

No sería muy honesto aseverar que las teorías de Moore parten de la nada, ya que hay escritos de John Ruskin (S.XIX), célebre crítico de arte y arquitectura, que hablan precisamente de este mismo asunto.

Su libro ‘Las Siete Lámparas de la Arquitectura‘ y en concreto ‘La Lámpara de la Verdad’ afirma que el material debe presentarse tal cual es, sin estar pintado o enyesado para tomar la apariencia de otro u ocultar sus defectos.

Estas teorías fueron la semilla que necesitaron William Morris y Philip Webb para sentar las bases de lo que se conocería como Arts & Crafts.


Arts & Crafts. Idílica vida en el campo

Tal y como he comentado en algún otro artículo, siempre que surge una corriente (artística, social, filosófica…) acto seguido aparece su opuesta.

El movimiento Arts & Crafts surge como reacción contra una Inglaterra inmersa en la Segunda Revolución Industrial. Rechazando la producción en masa, lo que se buscaba era elevar la artesanía a la categoría de arte mediante la autenticidad e individualidad de los medios de producción y la honestidad del material.

Es inevitable ver el enorme parecido con la bauhaus que, aunque con diferencias sustanciales, contaron ambas con un edificio representativo del movimiento que además funcionó como centro de operaciones.

Si en el caso de la bauhaus fue el edificio diseñado por Gropius en Dessau, en el Arts & Crafts lo fue La Casa Roja de Kent.

La Casa Roja

Este edificio fue un encargo de William Morris al arquitecto Philip Webb en el año 1859. Fue la primera obra arquitectónica Arts & Crafts y su nombre no es más que el recordatorio del color del ladrillo en el que está construida.

Mudarse al campo fue una declaración de intenciones; Morris se oponía frontalmente a todo lo que la ciudad y el nuevo progreso representaban.

Además del deseo de producir cosas hermosas, la pasión rectora de mi vida ha sido y sigue siendo el odio hacia la civilización moderna

William Morris

La Casa Roja era el manifiesto que el Arts & Crafts necesitaba. De inspiración medieval (época de gremios de artesanos que a Morris apasionaba), fue concebida como un lugar donde tanto él como sus amigos pudieran desarrollar su material artístico y de artesanía y entre estas labores se encontraba además el decorar y amueblar el interior de la casa.

Aquí fue donde se fundó la Morris&Co, una firma a través de la cual producir su propio papel pintado, mobiliario o textil ya que no encontraba piezas que él pudiera considerar auténticas. Actualmente la compañía sigue en pie y sigue teniendo a la venta algunos de los diseños originales de Morris.


Tal y como se aprecia en ambas imágenes, la inspiración de William Morris en las delicadas ilustraciones florales de la época medieval son más que evidentes. Además, también se dedicó a pintar escenas en forma de murales que decoraban el interior de su Casa Roja.

La disolución del movimiento fue propiciada por su propia concepción. La idea era fabricar a mano objetos cotidianos que pudieran ser utilizados por las clases populares y que fueran bellos y bien diseñados. Sin embargo, la producción era bastante cara y al final, los compradores resultaron ser los pertenecientes a la clase burguesa. La Primera Guerra Mundial hizo el resto.

Por suerte, el legado del Arts and Crafts permanece bastante bien conservado hasta nuestros días:


Bauhaus. Escuela de entreguerras

En 1919 Walter Gropius funda la Bauhaus con el objetivo de unir el arte con la funcionalidad de los objetos cotidianos y elevar el estatus de la artesanía a la categoría de arte. Hasta aquí, ninguna diferencia con Arts & Crafts.

No obstante, el planteamiento de abrazar la tecnología como un factor más a la hora de elaborar los rompedores diseños, chocaba frontalmente con los postulados de su predecesora.


Los diseños tenían que ser sencillos, libres de artificio y por ello el punto de partida eran las formas básicas; el círculo, el triángulo y el cuadrado. Igualmente los colores eran amarillo, rojo y azul (primarios).

El material no debía ser ocultado, sino dignificado.

Y tal y como hizo Morris con el Arts & Crafts, Walter Gropius también construyó una sede donde desarrollar sus ideas. Se trata del edificio de Dessau en Alemania que actualmente es Patrimonio de la Humanidad.

La honestidad del material en la sede de la bauhaus
Créditos: Hisashi Oshite

El edificio, funcionaba como un manifiesto (igual que la Red House) sobre el que plasmar sus ideas futuristas.

Los colores dominantes utilizados eran los oficiales de la bauhaus; rojo, blanco y negro.

Se alejó del neoclasicismo con un diseño asimétrico y carente de ornamentos superfluos. Las ventanas eran horizontales llegando incluso a formar por sí solas una fachada entera (el muro cortina de cristal) para potenciar la relación del interior con el exterior.

Y por supuesto, la honestidad del material hace acto de presencia dejando a la vista las vigas de hormigón, exponiendo así su estructura e integrándola en el diseño.

Así como el final del Arts & Crafts estuvo marcado por el estallido de la Primera Guerra Mundial, el final de la Bauhaus se precipitó a causa de los avances políticos de los nazis, quienes miraban con recelo las ideas reaccionarias de la escuela y sus integrantes.

Sin embargo, ninguna de las dos corrientes se ha ido del todo ya que su influencia perdura hasta nuestros días.

Brutalismo

El Brutalismo fue un estilo arquitectónico que se engloba dentro del Movimiento Moderno al igual que la Bauhaus aunque es posterior (años 50).

Aquí la honestidad del material se lleva a un extremo casi fanático en el que el culto al hormigón ‘en bruto’ domina toda la estética de los edificios construidos en este estilo.

El Brutalismo hace entrada tras la Segunda Guerra Mundial, una época de reconstrucción en una Europa destruida tanto física como económicamente. Su gran conexión con el pensamiento socialista provocó que fuera un rotundo éxito en la antigua URSS en donde se conservan imponentes edificios.

Antiguo Ministerio de Carreteras y actualmente Banco de Georgia por George Chakhava y Zurab Jalaghania (1975)

En España hemos tenido grandes exponentes del brutalismo tales como el recientemente fallecido Bofill que nos legó su maravillosa Fábrica, elegida como portada de este artículo.

También el edificio Torres Blancas de Madrid diseñado por Francisco Javier Sáenz de Oiza en 1969 forma parte del patrimonio brutalista patrio.

Torres Blancas de Sáenz de Oiza. Créditos: descubrir.com

Probablemente ningún otro material haya sido nunca tan honesto como el hormigón en este momento ya que su fuerza, tosquedad e imperfección innata dotan a los edificios que conforma de una brutalidad única.

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